Destino

“Todas las penas pueden soportarse si las ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellas”
M.-Hoy me he encontrado con C., aquel chico que conocí en Roma, ha sido un poco extraño, al principio estuvimos hablando de nuestra casa de Via delle Copelle, y de su balcón , el único de toda la calle, entre el Panteón y la Piazza Navona. Cuando dejamos de remontarnos al pasado, la conversación se espesó un poco y al final me dijo algo así : ¿te acuerdas cuando nos conocimos?, ahora te puedo explicar todo… en aquel momento no podía tener una relación contigo porque me sentía exactamente igual a como te sientes tú ahora... ¿Cuánto ha pasado desde que me fui de Roma? ¿Seis, siete años? y ahora soy capaz de cerrar una historia… Al cabo de seis años soy capaz de poner todo en su sitio… lo extraño fue que sacara el tema, pero en fin…-
Hannah A.-No lo entiendo bien, ¿ qué pasó exactamente?-
M.-Lo que pasó (y es ahora cuando te lo puedo explicar) es que era incapaz de pensar en cualquier cosa que no fuera algo fortuito, que no durara más de una noche… exactamente igual a como me siento yo ahora mismo. Incapaz de plantearme cualquier otra cosa, lo único que me ordena la mente es pensar en el trabajo, en el doctorado, estar sólo conmigo mismo, a veces me siento fuera de este mundo, no sigo las conversaciones, soy torpe con las citas…-

H.A..-“Deja de identificar el control con la seguridad y con la falta de novedad”-
-Ahora quién no te entiende soy yo…-
- Solo despertamos en relación a los otros, con los demás, ahora bien, el hecho de que vivas en un apartamento tú sólo no significa que desaparezca tu sentido de pertenencia al mundo, además ¡que mas da!, comprimidos los unos contra los otros, cada uno está absolutamente aislado de los demás. Cuando hablo de la soledad, no hablo de tu vida hablo de la de todos: “la consecuencia del aislamiento es la incapacidad de actuar (se actúa entre y con los demás)”; ¿de verdad te encuentras bien siempre que estas “solo”?...-
- Es verdad que no siempre estoy bien cuando estoy “solo”, pero también es verdad que no con todo el mundo me siento “solo”, no al menos como planteas tú la “soledad”, a veces me aburro pero aburrimiento no es sinónimo de “soledad”, si era lo que ibas a insinuar a continuación… Al principio cuando te hablaba de C. lo único que te estaba intentado explicar es esa sensación que a veces tengo, como si fuera imposible deshacer lo hecho, aún siendo la única manera de continuar adelante. Lo significativo de encontrarme con C. , después de seis años, es que he tenido la misma sensación que cuando cierras un libro. Es posible que fuera una historia que tuviera olvidada pero me he sentido bien tras la conversación, así que no creo que la tuviera del todo enterrada.-
- Superar lo dado es la única manera de empezar algo nuevo, pero “actuando es la única forma de sentirte bien otra vez en este mundo, el aislamiento es la muerte” (vale yo también soy igual de melodramática que tú pero ahora estamos hablando de ti). Y referente a ti, lo único que te ha pasado es que te has sentido como si hubieras perdido tu individualidad (y es esa sensación la que siempre te hace huir, no es la primera vez que te pasa y la conoces muy bien), no digo que así haya sido, sólo que lo has sentido, y con esa sensación has perdido también la espontaneidad y la capacidad para empezar algo nuevo, destrozando cualquier forma de iniciativa.
” Has anhelado lo otro, a lo mejor no de lo absolutamente otro, pero por lo menos de lo modestamente otro, de lo posiblemente otro”, y sabes, ¡no te engañes!, que sólo tenías que haber dado un paso para que las cosas hubieran sido de otra manera, y no lo diste. Eso no significa que no actuaras, todo lo contrario, tuviste la capacidad de actuar como realmente quisiste, y ese es el privilegio del que siempre hablas, el de hacer lo que te da la gana en el momento que te da la gana, evidentemente para eso necesitas que se den las condiciones necesarias, al igual que dos líquidos en un laboratorio, para que actúen de una determinada manera se han de dar las condiciones necesarias, en el tiempo y espacio indicados, y cuando dices que te sientes privilegiado, lo dices porque allí tienes las condiciones necesarias para serlo, un privilegiado, digo, vives en las condiciones, tiempo y espacio para que un marica europeo de belleza media, en el centro de una gran ciudad pueda hacer lo que le de la gana, o al menos casi todo lo que le de la gana (ten en cuenta que yo morí en los años setenta y ahora la verdad, hubiera sido menos heterocentrada, mi pensamiento digo, de lo que lo era en mi época…). Iniciar procesos cuyos resultados no se pueden vaticinar siempre crean inseguridad, pero eso no significa que seas frágil. No es el actor sino el narrador quien acepta y “hace” la historia, por tanto no tienes que ser simplemente un actor, has de ser también el narrador de tu historia, haz un relato que no cese de comenzar, pero que no termine jamás. Pero ten claro una cosa, te conozco y sé que hagas lo que hagas nunca encontraras una meta plenamente satisfactoria, y creo que ese es tu mayor problema y llegará el momento en el que tendrás que conformarte con lo que hay ¿este fue el chico que te encontraste al cabo de dos años y que tú rechazaste?,¿ Por orgullo o aún estabas dolido? -
- Ahora es sólo una historia sobre la que escribir, así que hazme el favor de no hacer que me arrepienta de las cosas que no he hecho…-
-No hay que tener miedo a actuar aunque nunca sepas cuales serán las consecuencias, si hay algo peor que arrepentirse de las cosas que se han hecho es arrepentirse de las cosas que no se han hecho. Al menos cuando ves las consecuencias de lo que has hecho (sean conscientes o no ) siempre está la capacidad de perdonar para continuar, pero arrepentirse de las cosas que no se han hecho es terrible, es imposible deshacer lo que no se ha hecho jamás. Estás mal porque se ha caído una promesa pero eso no significa que hayas acabado con la facultad de hacerlas, es verdad que para seguir adelante a veces tengas que deshacer algún acto del pasado, pero lo único que nos queda para seguir es la promesa.
Ante la incapacidad de ver el futuro lo único que nos queda es eso: “las promesas”. Sin estar obligados a cumplir nuestras promesas, no podríamos mantenernos en pie, que quieres, ¿confinarte en tus contradicciones y errores?, las promesas solo sirven ante la presencia de los demás, es absurdo sentirse totalmente autónomo, de nada sirven las promesas que se hacen a uno mismo, realizadas en la soledad, carecen de realidad y no tienen significado el “yo” no tiene referente ( si siguiera viva, ¿también sería postmoderna?).-
-Mira que eres intensa, ¿vamos despacito?, si lo llego a saber no te cojo el teléfono….-
-Tú mismo me lo has dicho millones de veces, te encantan las citas, pero por una cosa, porque en ellas ves un atisbo de realizar algún tipo de promesa, me vale incluso un “te veré mañana”, al fin y al cabo ¿qué significa un “te echo de menos”?, otra promesa de volver a coincidir en el futuro, pero en seguida te agobias cuando te encuentras con tus rolletes y te das cuenta que de lo único de lo que saben hablar es de su ego, y te entiendo: ¿de qué sirve? ¿acaso saben cuál es el papel que se desempeña ante el yo de uno mismo?. Tan vacío su discurso que eres capaz de mantener una conversación sin tener ni idea del tema del que te están hablando, como ese chico que te encontraste especialista en música barroca... Ahora bien, y te lo diré mil veces, encerrados en nosotros mismos, nunca podríamos perdonarnos ningún fallo debido a que careceríamos de la experiencia de la persona por cuyo” amor” uno puede perdonar.
Aunque también, es cierto, que uno no puede ir haciendo promesas a todo el mundo. Es absurdo pretender querer a todo el mundo por igual, ¿para qué?, las promesas sólo nos proporcionan algún espacio de seguridad en cuanto que están aisladas, no se puede abonar todo el futuro. Hay que saber a quién hacerle las promesas, si no todo sería muy fácil, y falso a la vez, perdona que me descentro…, ahora vuelvo a ti.
En todo este tiempo se ha acabado una relación de unos cuantos años, y se te ha caído tu única “isla de seguridad”, te encuentras con que tu casero quiere vender la casa y no sabes donde vas a vivir el próximo año, tienes contratos por” obra y servicio”, y además acabas de empezar un trabajo nuevo y no puedes planear unas vacaciones, ni ir al cine porque tu trabajo se realiza en el tiempo de ocio de los demás, hasta ahora a lo único a lo que te aferrabas, lo único que creías que iba a seguir siendo igual en el futuro era tu relación “era como disponer de una parte del futuro como si fuera el presente”, y ahora ni siquiera eso. Sin embargo todo esto no te va a llevar al desastre, porque tienes la facultad de comenzar algo nuevo, hemos nacido para comenzar, es la “infinita improbabilidad lo que se da regularmente”…-
-Decididamente, si llego a saber que eras tú no te cojo el teléfono….-
“ Tres manzanas cayeron del cielo, una para el narrador, otra para E. y A. que acaban de iniciar su pequeña “isla de seguridad” y otra para las demás que me acompañan en el tránsito…”
(He intentado sintetizar las notas que tengo de H. Arendt. Se que está bastante lioso, prometo repasarlo)

4 Comments:
Lo he leído con sensación de intensidad, de hambre de más y de admiración. Tu blog está lleno de poesía (como tú).
mmmmmmmmmmmmmencantaaaaaaaa
si quieres saber algo que alguien sabe que es ¡muy fuerte! pasa por... blogs.ya.com/nubosidadvariable.
jijijijijijiji!!!
demasiado abrumada por polisilabos para poder escribir comentarios interesantes.
besitos
c.
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